
A la hora de preparar las oposiciones docentes, una de las dudas que con más frecuencia surge en las sesiones de preparación es si resulta realmente recomendable tener redactadas de forma completa las unidades didácticas de la programación que se va a presentar ante el tribunal. No es una cuestión menor, porque implica tiempo, esfuerzo y una determinada forma de entender la preparación de esta parte del proceso selectivo.
Conviene partir de una idea básica que a menudo se pasa por alto: no es necesario entregar al tribunal las unidades didácticas desarrolladas. Lo que se entrega es la programación didáctica y, a partir de ella, el día de la prueba se realiza un sorteo de unidades o situaciones de aprendizaje que pueden estar relacionadas con la programación presentada o, en caso de elección por parte del aspirante, con el temario oficial. Esto significa que el tribunal no va a leer ni a evaluar directamente un documento escrito de unidad didáctica previamente elaborado.
Además, tampoco existe la obligación de que las unidades didácticas que se expongan guarden una correspondencia exacta con la secuencia de unidades incluida en la programación cuando se opta por realizar la exposición sobre el temario de la especialidad. El sorteo introduce un factor de incertidumbre que obliga al opositor a dominar contenidos, enfoques y estructuras más allá de una simple traslación literal de lo que aparece en el documento redactado de la unidad didáctica. Este dato es clave para entender qué sentido tiene, o no, dedicar muchas horas a redactar unidades completas.
Desde este punto de partida, la respuesta no puede ser categórica ni válida para todos los perfiles de opositores. Depende, en gran medida, del momento de la preparación, del tiempo disponible y del nivel de seguridad con el que se afronta la prueba oral. No obstante, sí pueden establecerse algunos criterios claros que ayuden a tomar una decisión razonada.
Tener unidades didácticas completamente desarrolladas no es un requisito formal, pero puede ser una herramienta muy útil durante la preparación. Redactar una unidad obliga a concretar decisiones metodológicas, a seleccionar y formular objetivos de aprendizaje con precisión, a vincularlos correctamente con los criterios de evaluación y a ordenar los saberes básicos de forma coherente. Todo ese proceso tiene un valor formativo evidente para quien se está preparando.
Además, el trabajo previo de redacción ayuda a fijar elementos que, en la exposición oral, tienen un importante componente memorístico. Formular con claridad los objetivos de aprendizaje, interiorizar la lógica de la evaluación o manejar con soltura la terminología curricular no se improvisa el día de la prueba. Haberlo escrito previamente facilita que, llegado el momento, el discurso sea más fluido y seguro.
Desde el punto de vista emocional, disponer de unidades elaboradas transmite una mayor sensación de control. El opositor sabe que ya ha pasado por ese ejercicio de concreción y que no se enfrenta a la prueba desde cero. Esa seguridad se percibe en la exposición oral, en la forma de estructurar la intervención y en la capacidad de responder a posibles preguntas del tribunal.
Ahora bien, este enfoque tiene un riesgo evidente si no se gestiona adecuadamente. El principal es confundir el objetivo de la prueba. En la exposición de la unidad didáctica no se evalúa un documento escrito perfecto, con un diseño impecable o una redacción exhaustiva. Lo que se valora es la capacidad de comunicar, de justificar las decisiones adoptadas y de mostrar coherencia pedagógica con la programación didáctica en una exposición oral ajustada al tiempo disponible.
Por este motivo, dedicar un exceso de tiempo a pulir documentos escritos puede resultar contraproducente si se hace en detrimento del entrenamiento de la exposición oral. No son pocos los casos de opositores que dominan el papel, pero tienen dificultades para adaptar ese contenido a un discurso claro, estructurado y convincente ante el tribunal.
En este contexto, una opción especialmente recomendable para muchos opositores es trabajar con una buena estructura base de unidad didáctica. Una plantilla sólida, bien pensada y fácilmente adaptable permite responder con solvencia a las unidades que se extraigan en el sorteo. Esta estructura debe incluir los apartados esenciales, el orden lógico de la exposición y las conexiones claras entre los distintos elementos curriculares.
A partir de esa base, el trabajo consiste en entrenar la adaptación. No se trata de recitar una unidad memorizada, sino de saber construirla en función del contenido que haya salido, manteniendo siempre una coherencia interna y un discurso pedagógico reconocible. Este enfoque es especialmente eficaz cuando el tiempo de preparación es limitado o cuando el opositor ya tiene un buen dominio del currículo.
En cualquier caso, es importante no perder de vista que la prueba es oral. El tribunal evalúa cómo se explica la unidad, cómo se justifica su diseño y cómo se conectan los elementos curriculares con la práctica educativa. Un discurso claro, bien estructurado y seguro suele tener más peso que un documento escrito extremadamente detallado que luego no se sabe trasladar a la exposición.
Por todo ello, la recomendación final debe ser equilibrada. Si se dispone de tiempo suficiente, elaborar unidades didácticas completas es aconsejable porque aporta seguridad, profundidad y precisión en la preparación. Ayuda a afianzar conceptos clave y a interiorizar la lógica de la programación y de la unidad.
Ahora bien, si no es posible desarrollar muchas unidades en detalle, contar con una estructura base sólida y bien entrenada es una alternativa plenamente válida. Lo esencial es no olvidar que lo que se califica es la exposición oral de la unidad didáctica, la coherencia del planteamiento y la capacidad de comunicar con claridad y rigor pedagógico. Todo lo demás debe estar al servicio de ese objetivo.
En estos días y en las próximas semanas es precisamente en lo que vamos a trabajar en los distintos grupos de preparación de la oposición al Cuerpo de Maestros que tenemos en marcha.
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